Conozca los hermosos balnearios de Atacames, Súa, Same, Tonsupa y la ciudad de Esmeraldas.
Atacames, provincia de Esmeraldas, es el punto elegido para iniciar el recorrido de la Ruta del Spondylus. Los frondosos árboles que encierran a las carreteras pavimentadas anuncian un viaje tranquilo. Atrás quedan los viejos caminos pedregosos, y cerca del valle de San Rafael, al paisaje se suman los camiones petroleros que anuncian la cercanía a la capital de la Provincia Verde, Esmeraldas. En la lejanía se divisa la construcción del puente sobre el río Esmeraldas que es la promesa de acortar camino y conectar a la capital con la terminal de aviones (10 minutos).
Su riqueza en maderas finas, caucho, ceibo, tagua, banano, abacá y toquilla, le han colocado la corona de la tierra verde. Color que se va mezclando durante el camino con los edificios altos de Tonsupa, erigidos al pie de un mar de aguas semitranquilas. Estamos a escasos 8 minutos de Atacames. A nuestro paso, pequeñas casas de caña y cemento desnudo rompen la armonía del panorama.
Las nubes empiezan a oscurecer el cielo anunciando lluvia. El duelo lo gana el Sol y se derrama generoso sobre la playa de Atacames, se queda unas horas hasta despedirse de a poco. Su retiro es el preámbulo de la diversión nocturna que se desata en más de 40 cabañas de la zona, donde huele a coctel. No es para menos, los bartenders de los búngalos de caña y madera se esmeran ofreciendo un espectáculo de maromas y agitar de manos para captar la atención del público.
A esta hora, las olas pierden la batalla frente al sonido de los parlantes que a todo volumen vocingleran de los bares-cabaña del malecón ofreciendo variados espectáculos.

El despliegue de luces, música y color de las cabañas ubicadas
a lo largo del malecón, al pié de la playa de Atacames,
cautivan a los turistas procedentes de todas partes del mundo.
"Caída del Sol" es un ejemplo. Allí sus jóvenes meseros, a ritmo de marimba, samba y axe, montan un show de acrobacias. Cuerpos húmedos por el sudor se agitan en el éxtasis de la danza, atrapando las miradas curiosas de los visitantes nacionales y extranjeros, que en una mezcla multiétnica, son bien recibidos por el animador. La algarabía no cesa sino hasta pasadas las 3 de la madrugada, cuando el cuerpo pide descanso por efectos de los cocteles y el baile.
July Martínez, guía de la Dirección de Turismo de Esmeraldas, habla orgullosa de su tierra llena de gente amable, alegre y de viva voz que integra al visitante a la familia con el calificativo de "tío" y "sobrino", según sea adulto o menor.
Apropiados del "parentesco" visitamos al "tío" Salomón Mosquera, presidente de la Junta Parroquial de Súa, quien al pie de las tranquilas aguas de la "ensenada" de Súa, nos invita conocer sus atractivos. Una lancha nos traslada hasta la isla de los pájaros, donde los pelícanos, gaviotas, fragatas y piqueros patas azules conviven en armonía y ofrecen un espectáculo aéreo. Más adelante, una atmósfera romántica invade el ambiente, en las Cuevas del Amor, preferidas por parejas de enamorados, donde "entran dos y salen tres", según comenta entre risas don Miguel, conductor de la lancha.

Los espectáculos de danza y baile no se hacen esperar.
Víctor (cabello pintado) es uno de los 8 meseros de Caída del Sol,
uno de los bares más concurridos por los turistas en la zona.
Atrás quedan las oscuras grutas golpeadas por el mar, y las olas nos enrumban hacia esa playa exclusiva para atrevidos. Aquellos que sin tapujos se despojan de su ropa, robándole todo a la imaginación, y pasean "libres" por la arena. Es la playa nudista de Súa, atractivo turístico apetecido por los extranjeros. "Pocos nacionales osan visitarla", comenta Martínez.
Esmeraldas ofrece playas para todos los gustos. Como Same, remanso de aguas cálidas y cristalinas, donde se congregan los conjuntos residenciales más exclusivos de la zona.

Los jóvenes se divierten lanzándose al mar en el puerto de Esmeraldas

El encocado de camarón es una de sus especialidades gastronómicas.

El Cangrejo azul es alimentado en algunas comunidades con granos para mejorar su sabor.
Más al norte, Esmeraldas exhibe su playa propia. Un balneario donde las aguas se tornan más oscuras, hecho que no impide que los niños se diviertan lanzándose de espaldas en ellas.
Pero allí no todo es playa, también es cultura. Por ello en las fiestas de carnaval, las localidades de San Lorenzo, Aguas Verdes y Esmeraldas serán escenario del noveno Festival Internacional de Danza Africana, evento que va al rescate de las raíces negras del pueblo esmeraldeño y las comparte con el mundo.
Una provincia que merece conocerse y que seguiremos recorriendo para mostrársela a usted y animarlo a disfrutar de este rico escenario de folclore y naturaleza.

La pesca y los paseos en lancha son la forma de sustento en Súa.
Su atractivo se centra en el avistamiento de ballenas (Julio-Septiembre).
Museo
Otro atractivo turístico en la ciudad de Esmeraldas, que también forma parte de la Ruta del Spondylus, son los museos como el Banco Central. En él se exhiben restos arqueológicos, entre los cuales se destaca el sol de oro, actual logotipo de la entidad. También se encuentran figuras de barro, máscaras, joyas y armas.

Una pequeña muestra de restos arqueológicos se
presenta en el museo del Banco Central.
Datos útiles
Vuelos
Si vuela desde Quito, en menos de 30 minutos arribará al aeropuerto de Tachina. Los taxis desde la terminal aérea cuestan $ 18 a Esmeraldas y $ 25 a Atacames. Desde febrero se abrirán vuelos directos Guayaquil-Esmeraldas.
Terrestre
De Guayaquil a Esmeraldas el viaje durará de 10 a 12 horas aproximadamente.
Si no conoce la provincia o no sabe por dónde empezar pida información en los puntos I-Tour del Ministerio de Turismo ubicados en las cámaras de turismo, municipios y entidades afines.