ACTUALIDAD
ECUADOR SE VISTE DE LUJO
MODA
2012, EL AÑO DEL PIJAMA
OJOS DE IMPACTO CON PESTAÑAS QUE LUCEN NATURALES
CINE
SAM WORTHINGTON "HABRÁ OTRA VERSIÓN DE TERMINATOR"
NUEVA VERSIÓN DE ‘OCTOBER’
SALUD
ESOS EXÁMENES QUE DAN MIEDO
ALIMÉNTESE ANTES DE EJERCITARSE
LAS ALERGIAS INVERNALES
GASTRONOMÍA
COCINA DE INGENIO Y SENCILLEZ
PSICOLOGÍA
INFANCIAS DIFÍCILES, ¿MENTES BRILLANTES?
LA NUMEROLOGÍA DEL AÑO 2012
Luisa María Heredia
heredial@granasa.com.ec
Dicen que las obras de un artista ponen al descubierto su personalidad. Y los diseños de Silvia Tcherassi, nacida en Barranquilla, Caribe colombiano e inmersa en la sofisticada industria de la alta costura desde hace 15 años, han sido descritos por el ‘Dizionario della Moda’ como eclécticos.
Son una inteligente mezcla entre “la delicadeza de una bailarina de ballet y la fuerza de una rock star”. En ellos se identifica su esencia, pues detrás de ese rostro juvenil, angelical o simplemente encantador; se esconde una mujer aguerrida y visionaria, que supo hacer de una Reina del Carnaval de Barranquilla (título que ostentó en 1986), la figura más creativa, innovadora y versátil del actual mundo de la moda...
Usted pasó de símbolo de belleza a representante de la nueva generación de modistos latinoamericanos. ¿Alguna vez imaginó que llegaría tan lejos?
Mi mamá me enseñó con su ejemplo que se puede soñar pero con los pies bien puestos en la tierra. Con esto unido a mi espíritu optimista, empecé estudiando diseño de interiores, la moda, aunque era una gran pasión, apareció como carrera después, casi por azar. Al aprender sobre colores, volúmenes y texturas, sentí una aproximación que de pronto se hizo mi carrera, y fue creciendo paso a paso, con cada logro.
Cuando niña, Silvia se divertía vistiendo a sus muñecas. En la adolescencia, armaba los atuendos de fiesta para sus compañeras, quienes años después serían sus primeras clientas, pues cada vez que confeccionaba una blusa para ella, todas querían tenerla. Fue entonces cuando se convenció de que tenía talento, el primer ingrediente para el camino al éxito.
En su año de reinado, consolidó el segundo requisito básico para conquistar esta y cualquier otra industria: carisma. “El reinado fue una oportunidad de tener una relación más abierta con el público y valorar la riqueza cultural de mi país, en especial de mi ciudad y del maravilloso Caribe colombiano”, comenta.
De inmediato empezó a trabajar en el tercer ingrediente: esfuerzo. Así, apenas un año después de entregar la corona, lanzó su primera colección de ropa a la que bautizó con su nombre, y 3 años más tarde, en 1990, instaló su compañía: Altamoda.
¿Cuál es la clave para que el éxito no se hiciera esperar para Silvia?
La consolidación y expansión de mi marca ha sido orgánica y natural. Desde el comienzo sabía que el talento no era suficiente, que se necesitaba de una estructura productiva y una visión. Creo que en mi caso, ha sido precisamente esa visión la que guió todo este proceso.
¿Quizá por eso se convirtió en una pieza fundamental para la consolidación de la identidad de la moda colombiana?
Cuando empecé mi carrera, Colombia tenía un posicionamiento en el mundo de los textiles y las confecciones, pero en el diseño no era tan conocida. Mi presencia en los eventos de moda más importantes a nivel mundial fue una validación para el diseño colombiano y latinoamericano en general. Por eso creo que mi nombre se asocia hoy, al surgimiento del diseño colombiano y su internacionalización. Y por lo que dicen los decanos de las facultades de moda y profesores de colegio, parece que he puesto ‘de moda’ la profesión. Ser considerada la abanderada del diseño colombiano es un gran honor.
Su primer desfile fue en Colombiamoda, en Medellín, en 1990. Y luego, en las famosas pasarelas del Bogotá Fashion. Estos eventos hicieron que toda la prensa pusiera sus ojos en ella. De pronto su nombre empezó a ganarse el protagónico de los editoriales de moda de revistas especializadas como Vogue y Bazaar. Nada menos.
Así, el trabajo de Tcherassi llegó a otros países y entre creaciones y colecciones, surgieron los reconocimientos. En el 2003 fue invitada a participar en la Semana de la Moda en Milán, y en el 2004 fue condecorada por el entonces embajador de Francia en Colombia, con la distinguida ‘Orden de las Artes y las Letras’, reconocimiento que dicho gobierno entrega exclusivamente a extranjeros y franceses ilustres.
¿Qué significa esta dignidad para Silvia?
El honor más grande que he recibido en mi carrera, el que me permitió presentarme en la Semana de la Moda de París. Siempre he visto la moda como expresión artística, cuando recibí la orden, aproveché para expresar lo que siempre he pensado: que la moda es la más democrática de las artes, porque convivimos con ella todos los días. Además, es una herramienta que nos permite expresar lo que somos, es el reflejo de los tiempos en que vivimos.
Si de eso se trata, podemos decir que Silvia es…
Bueno, mi moda es el reflejo de mi personalidad y captura totalmente mi esencia, por eso es diferente y no me la imagino de otra manera. La forma en la que trabajo, que es muy experimental, contribuye a que sea así porque no hago bocetos, sino que materializo una visión que tengo. Desde mis primeras colecciones hasta las últimas, a pesar de la evolución, el enfoque temático y de las tendencias, hay un ADN que siempre está.
Silvia es original. Su peculiaridad se evidencia en el ingenio al combinar dos expresiones opuestas de la moda: el ‘prêt-à-porter’, que se refiere a las prendas producidas en serie; y el ‘haute couture’, que evoca la exclusividad de la alta costura. “Es la aproximación casual del lujo, con un inusual manejo del color y las texturas. Creo un nicho para las mujeres que quieren ser ‘trendsetters’ (personas que imponen moda) y no simplemente seguir las tendencias”, acota.
Es pacífica, no por nada es portavoz de la campaña en contra del uso de minas antipersonales que lidera la Unicef, ‘Más arte, menos minas’. Al expresarse transmite una envidiable paz interior y mucha serenidad, ¿será por eso que su color favorito a la hora de diseñar es el blanco? “Soy ‘amante’ del blanco, pero esa predilección no me impide dejarme llevar por la aventura del color. Me gusta combinarlos y contrastarlos en forma inusuales para lograr resultados inesperados”, aclara. No obstante, sus colecciones más elogiadas son las de novias, consideradas las expresiones más artísticas de su talento creativo. Para ellas abrió un atelier especializado en Miami, Florida, en el 2005, uno de 7 tiendas repartidas entre Colombia, México y Estados Unidos.
¿Cómo describiría a la mujer para la cual diseña? ¿Cuáles son sus características?
No diseño para una mujer en especial, porque la moda para mí no tiene ni edad, ni nacionalidad. Pero sí podría hablar de su perfil. Es una mujer que aprecia la calidad, que quiere verse diferente y que quiere expresar a través de su estilo no solo lo que es, sino lo que quiere ser.
Pero Silvia Tcherassi no solo es modista, debutó como escritora en el 2010 con ‘Elegancia sin esfuerzo’. “Quería ofrecer una aproximación diferente en términos de moda, que va más allá del buen vestir. De ahí nació la idea del libro, es una invitación a reconocer la elegancia como algo natural, sin artificios y apariencias”, cuenta.
Un año antes, en el 2009, ya se había estrenado como empresaria hotelera con la inauguración del primer ‘Tcherassi Hotel + Spa’ en Cartagena de Indias, Colombia; convirtiéndose así en la primera diseñadora latinoamericana que incursiona en la tendencia de los ‘Fashion Hotels’, donde Armani, Versace y Bvlgari han sido pioneros. “Es una experiencia maravillosa desde todo punto de vista”, agrega orgullosa, pues forma parte ya del ‘Top 10’ de mejores hoteles del mundo.
Es usted camaleónica ¿no cree?
Los diseñadores somos, ante todo, creadores de experiencias y esa experiencia puede ser dada por vestir un traje, disfrutar de un hotel, cenar en un hermoso restaurante o dormir en una cama con mucho estilo… Y eso solo para mencionar unos pocos ejemplos, porque espero que este proyecto sea solo el comienzo.
¿Pero qué es lo que la motiva a emprender nuevos y ambiciosos retos?
Teniendo una formación en diseño de interiores y dos décadas de experiencia en la moda, sentía la necesidad de buscar nuevos ‘espacios’. Concebir el hotel era una forma de trasladar mi concepto de estilo, de ese lujo casual que caracteriza mis diseños. Y el ‘boom’ de esa tendencia ‘Fashion Hotels’ parecía hecha a mi medida...
Aún con tanto éxito, ese ‘torbellino’ que parece ser Silvia Tcherassi, no cesa. “Estoy trabajando en mi colección Otoño-Invierno 2013, presentando mi segunda extensión de ‘Tcherassi Home Collection’ (sábanas, edredones, almohadas, toallas y cojines decorativos, cargados de estilo, diseñados por ella), y analizando los proyectos de expansión del Tcherassi Hotel”, manifiesta.
Para este 2012 espera continuar con el proceso de expansión de su firma, ir incluso más allá de la moda misma. “Es que la mía es una ‘lifestyle brand’ (una marca de estilo de vida)”. Jamás se encasilla.
Pregunta clave: ¿Orgullosamente latina?
Me siento muy orgullosa de mis raíces colombianas y latinoamericanas. En mis últimas colecciones he incorporado mochilas y pulseras tejidas por un grupo de indígenas, y les he puesto cristales de Swarovski para así convertir una pieza artesanal, en una de alta moda.
“Dicen que he puesto ‘de moda’ la profesión. Ser la abanderada del diseño colombiano es un gran honor”.
“La moda es la más democrática de las artes, porque convivimos con ella todos los días. Además, nos permite expresar lo que somos”.
“Mi moda es el reflejo de mi personalidad, captura totalmente mi esencia. Por eso es diferente. Y no me la imagino de otra manera”.
“No diseño para una mujer en especial, porque la moda para mí no tiene ni edad, ni nacionalidad”.
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Expreso.ec se reserva el derecho de editar o no publicar aquellas opiniones que no cumplan con un uso apropiado del lenguaje.